lunes, 5 de junio de 2017

Reseña: Maldito Romeo

FICHA TÉCNICA

Título: Maldito Romeo

Título original: Bad Romeo

Saga a la que pertenece: Starcrossed 1

Autora: Leisa Rayven

Editorial: Suma

Nº de páginas: 462 págs

ISBN: 9788483659243





SINOPSIS
El corazón es caprichoso...y a veces quiere lo que menos le conviene.
Ella era la niña buena a la que le gustaba actuar. Él era el chico malo del campus. Pero su elección para representar juntos Romeo y Julieta lo cambió todo. Al igual que los personajes que encarnaban sobre el escenario, el épico romance de Cassie y Ethan parecía ser cosa del destino. Hasta que terminó en tragedia cuando él le rompió el corazón.
Ahora han triunfado en Broadway, donde volverán a coincidir como pareja protagonista, y sus apasionadas escenas les obligan a enfrentarse a los dolorosos recuerdos y a los excitantes momentos de su romance universitario. Para Ethan, perder a Cassie ha sido el mayor error de su vida. Pero, a pesar de que Ethan fue su primero y único amor, ella no está dispuesta a perdonar.
El problema es que, cuando se trata del corazón, a veces las cosas que no son buenas para nosotros resultan ser las más irresistibles.


RESEÑA
Después de una semana desaparecida (sí, los exámenes no dan tiempo para vivir), ya estoy de vuelta.
En esta ocasión os traigo un libro que aunque cuando leí la sinopsis me llamó mucho la atención, al final me ha defraudado bastante.
Nuestra historia nos presenta a Cassie y a Ethan, dos actores que, tras seis años, vuelven a reencontrarse en un escenario.
Se conocieron en la universidad, cuando coincidieron en las clases de arte dramático. Una historia bastante típica pero que es de las que me encanta.
Por un lado tenemos a Cassie, una chica dulce que lleva queriendo ser actriz desde niña y, a pesar de que a sus padres no les parece bien, la apoyan en todo momento para que pueda realizar sus sueños. Después de todo lo que ha luchado para llegar a donde está, estaba claro que no se iba a dejar arrastrar a la primera de cambio por Ethan, aunque muchas veces no de esa sensación.
Por otro lado tenemos a Ethan, “el chico malo”, lleva tres años haciendo las audiciones para entrar en la prestigiosa universidad y, cuando por fin lo consigue, no cuenta con el apoyo de su padre, lo que genera grandes tensiones en su familia.
Desde el primer momento tanto sus profesores como sus compañeros, notaron la gran química que había entre ellos, lo que llevó a que fueran elegidos como Romeo y Julieta en la  obra del curso.
El ser los protagonistas hace que se vayan conociendo y que esa química pase del plano físico al emocional, haciendo que se vayan enamorando el uno del otro. Pero Ethan no está dispuesto a ir más allá. Tiene miedo de hacer daño a Cassie con el oscuro pasado que lleva a cuestas, pero al final es inevitable que ambos sufran.
Este reencuentro, a pesar del tiempo que ha pasado, reabre las heridas y, a pesar de la insistencia de Ethan por reconquistarla, Cassie no se lo va a poner nada fácil. Sabe como es Ethan y no quiere que le vuelva a hacer daño, por eso, antes que acceder a su corazón, tendrá que recuperar la confianza que ella un día depositó en él.
Dos personas completamente distintas que nos demuestran que, por mucha química que haya son necesarios muchos más aspectos para poder mantener una relación.
Uno de los puntos más fuertes es la personalidad de los personajes: ambos tienen caracteres muy fuertes que chocan mucho y le dan bastante emoción al hilo argumental.
En este libro, la autora va alternando entre momentos de la actualidad y flashbacks de los momentos en los que se conocieron y fueron forjando esa relación, con sus alegrías y sus discusiones. Sin duda, debo reconocer que he disfrutado mucho más con los viajes al pasado que con el presente.
Otro de los puntos bastante interesantes ha sido la turbia historia de Ethan, un pasado tormentoso que la autora nos ha permitido poco a poco ir conociendo más en profundidad a este protagonista que tiene un magnetismo especial.
Algo que me encantó, es como, a pesar de lo rotos que están ambos personajes, buscan la manera de salir adelante y superar cada situación.
A pesar de ser una historia intensa, se me ha hecho un poco larga y pesada en algunos pasajes, como si la acción apenas avanzara. Con unas 300 páginas, el libro hubiera quedado perfecto. Creo que eso ha sido lo que más me ha desencantado de la novela, la lentitud con la que la autora nos narra algunos momentos.
Por lo demás no tengo ninguna queja: la protagonista es una chica real que no se deja manipular y la relación tiene mucha veracidad, no es para nada una típica historia romántica de final feliz.

FRASES FAVORITAS
Oigo la voz de mi madre en la cabeza: «Una dama no suda, Cassie. Resplandece».
En ese caso, mamá, estoy resplandeciente como una cerda.

—¿Y sabes lo que más me revienta? —pregunta, apuntándome con el dedo—. Que siempre que estás conmigo eres la persona más dogmática del puto planeta y no paras de intimidarme con tus opiniones, quiera oírlas o no. Pero en cuanto te mezclas con esos capullos de clase, te vuelves una puta pelele. Tienes tal paranoia con que te acepten que te conviertes en un borrego que se limita a balar con la manada. Me dan ganas de abofetearte porque olvidas todo lo que te hace ser una tía simpática, divertida y… Cassie, te conviertes en una especie de Autobot complaciente que intenta ser lo que la puta gente espera en vez de ser tú misma.
Está tan alterado que jadea. No tengo nada que decir porque él lo ha dicho todo. Nadie me ha conocido tan a fondo jamás como para ponerme los puntos sobre las íes, y supongo que el hecho de que esté tan disgustado significa que en realidad… le importo.

Kafka lo explicó maravillosamente: «Tenéis el poder de derretir el hielo de nuestro interior, de despertar células dormidas, de hacernos sentir plenamente vivos, más humanos, más individuos y al mismo tiempo más conectados los unos con los otros».

—Me he portado como un imbécil rematado desde el mismo día que nos conocimos.
—Ya.
Apoya la frente contra la mía al tiempo que sus manos recorren mi espalda.
—Te he apartado de mi lado una y otra vez. Sin embargo, ¿todavía deseas que te bese?
—Ya lo creo.
Posa las manos con delicadeza sobre mis caderas y dice en voz baja y entrecortada:
—¿Es que no ves lo jodido que es esto? ¿Lo mal que lo pasarías conmigo?
—Lo sé —contesto, incapaz de apartar los ojos de su boca—, pero ¿lo deseas o no? ¿Me… deseas?
Dilo ya. Por favor.
Vuelve a tragar saliva y musita:
—Joder, sí.

Esta es la sensación que produce el amor: que ya no eres tu propio dueño; que te arrastra de lo que sabes a lo que sientes.

Lo nuestro nunca se acabó. Lo sabes tan bien como yo. Ni siquiera cuando yo me encontraba viajando por medio mundo y me odiabas a muerte. Ahora lo puedes sentir entre nosotros. Y cuanto más cerca estamos, más se palpa. Eso es lo que te asusta.

—¡¿Crees que eres algo práctico?! —Se queda mirándome unos instantes, tan cabreado que no puede articular palabra—. ¡Qué coño vas a ser algo práctico! ¡Práctico habría sido no conocer a una chica que me hace perder la chaveta! ¡Práctico sería que fuera capaz de concentrarme en el curso en el que me ha costado tres putos años matricularme sin distraerme constantemente por lo mucho que te necesito! ¡Seas lo que seas, Taylor, lo que desde luego no eres es algo práctico!

El que nunca ha visto el paraíso no sabe lo que se pierde.


En algún lugar de ahí dentro, el fuego de mi amargura chisporrotea y se apaga. Es una sensación extraña porque es lo único que me impulsaba a seguir adelante cuando ninguna otra cosa lo hacía y sin ella me siento expuesta en el peor de los sentidos. Débil, vulnerable y más frágil que el cristal.